Como se ha mencionado antes en otros apartados, la primera Ermita fue levantada aproximadamente hacia los años 1295-1300 por Alfonso X "El Sabio". Tenía diez varas de larga y estaba orientada al sur, era de un sencillo estilo mudéjar, con techumbre de madera a tres aguas y compás.
Esta Ermita a lo largo de la historia sufre ampliaciones y reformas importantes, no obstante permanece levantada hasta mediados del siglo XVIII en que el terremoto de Lisboa (1755) casi la destruye. |